SEO para criaderos: cómo aparecer cuando buscan tu raza en tu zona
Las familias empiezan en Google o, cada vez más, preguntándole a una IA. Lo que hace que tu criadero salga en esas respuestas, sin tecnicismos y sin trucos.
Manuel Curtó Jr.28 de octubre de 20266 min de lectura
Antes de escribir a un criador, una familia busca. «Galgo italiano Tenerife». «Cuánto cuesta un cocker spaniel». «Presa canario con niños». Si tu web no contesta a esas búsquedas, la familia acaba en la de otro, o en un portal de anuncios.
Una página por raza
Si crías dos razas, cada una necesita su página, con su nombre en el título y en la dirección: carácter, tamaño, cuidados, salud, para quién es y para quién no. Una página que mezcla razas no posiciona bien ninguna.
Tu zona, escrita
Google tiene que saber dónde estás. Ponlo en la portada, en el pie y en una página de contacto con dirección o zona. Si vendes a otras islas, provincias o países, cuéntalo en una página propia: cómo es el viaje del cachorro y qué hay que preparar. En El Nieto hay un artículo solo para familias de otras islas.
Contesta las preguntas de verdad
Las mejores ideas de artículos están en tu WhatsApp: lo que te preguntan cada semana. Escríbelas con tu experiencia, no copiando la ficha de la raza de otra web. Un artículo de criador que dice «esto es lo que vemos en nuestros perros» vale más que diez genéricos.
Y cuando escribas sobre historia o estándar, cita la fuente. En Irema Curtó los artículos se apoyan en los escritos originales de la raza; por eso se citan.
Lo técnico, bien hecho una vez
- Velocidad en el móvil. La mayoría de visitas llegan desde el teléfono, a veces con mala cobertura.
- Datos estructurados. Le dicen a Google qué es cada página: un criadero, un artículo, unas preguntas frecuentes.
- Sitemap y títulos únicos. Cada página con su título y su descripción, pensados para quien busca.
- Imágenes con texto alternativo. «Cachorro de galgo italiano azul de 10 semanas», no «IMG_4032».
Los asistentes de IA también buscan
Cada vez más gente pregunta a ChatGPT, Perplexity o Gemini en lugar de a Google. Esos asistentes leen la web y citan a quien explica las cosas con claridad. Ayuda tener un archivo llms.txt que resuma quién eres y enlace tus mejores artículos, y medir cuántas visitas te llegan desde esos asistentes para saber si funciona. Lo hacemos en nuestras webs.
Si cambias de web, no pierdas lo ganado
Una web nueva puede tirar años de posicionamiento si las direcciones antiguas dejan de existir. Antes de publicar, hay que listar las URLs que Google conoce y redirigir cada una a su equivalente. Es aburrido y es lo más importante del cambio.
Paciencia y medición
El contenido tarda semanas o meses en dar fruto, y cada mercado es distinto. Lo que sí puedes hacer desde el primer día es medir de qué página llega cada solicitud. Así sabes qué escribir después. Si quieres que miremos tu caso, escríbenos.