Lista de espera y solicitudes: cómo ordenar lo que llega antes de cada camada
WhatsApp, Instagram, el email y el formulario de la web. Cuatro sitios, veinte interesados y una camada de seis. Así se ordena sin prometer el mismo cachorro a dos familias.
Manuel Curtó Jr.28 de octubre de 20265 min de lectura
El problema de casi todos los criaderos no es que falten interesados. Es que llegan por cuatro sitios a la vez y nadie lleva la cuenta. Alguien preguntó en marzo por Instagram, otra familia escribió por WhatsApp en abril, y cuando nace la camada no sabes quién iba primero ni a quién le dijiste qué.
Una sola lista, no cuatro bandejas
La primera regla es que cada interesado exista en un único sitio, con su historia: cuándo escribió, por dónde, qué raza y sexo busca, y qué se le ha contestado. Da igual que el primer mensaje llegue por WhatsApp o por la web: acaba en la misma ficha.
En nuestras webs, el formulario envía la solicitud directamente al sistema del criadero, con la página desde la que llegó y la campaña si la hay. No hay que copiar nada a mano.
Etapas claras
Una solicitud no es una venta. Entre medias hay pasos, y conviene nombrarlos igual siempre. Los que usamos en nuestros criaderos:
- Interesado: acaba de escribir.
- Contactado: le has contestado.
- Oferta enviada: sabe precio, condiciones y fechas.
- En conversación: hay preguntas, visitas, dudas.
- Reserva más adelante: quiere cachorro, pero de una camada futura.
- Venta ganada o perdida, con el motivo.
Con esto, de un vistazo sabes cuántas familias reales hay para la próxima camada, y no solo cuántos mensajes.
Plazos para volver a escribir
Muchas ventas se pierden por no volver a escribir. La regla que seguimos: si alguien no contesta, se le recuerda a los 3 días y a los 7; a los 14 se da por perdido con su motivo. Y a quien quiere esperar a otra camada se le apunta una fecha estimada para escribirle unos días antes.
No hace falta acordarse: el sistema avisa.
La lista de espera, por camada
Cuando una camada está confirmada, las familias en «reserva más adelante» para esa raza pasan a ser la lista de esa camada, en orden. Así nadie se cuela y nadie queda olvidado. Y cuando eliges cachorro para cada familia, queda escrito.
Por escrito, siempre
La reserva, lo que incluye el cachorro y lo que no se garantiza, en un contrato que la familia entienda. Un contrato explicado evita la mayoría de los malentendidos.
¿Y si hoy lo llevo todo en WhatsApp?
Se empieza por lo más sencillo: que el formulario de la web pregunte bien y llegue a un solo sitio, y que cada interesado tenga su etapa. Si quieres que lo montemos en tu criadero, cuéntanos cómo trabajas hoy.